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Barrio de Lima

Callao y La Punta: el puerto, la fortaleza y la salida hacia las islas

Malecón con baranda sobre una playa de piedras, botes de pesca anclados y un puerto en el horizonte
Ilustración: malecón y playa de piedras, frente al puerto

El Callao no es un barrio de Lima sino una provincia vecina, la del puerto. Se viene por tres razones distintas: la historia militar y marítima, un barrio antiguo recuperado por los artistas, y el mar, desde la península de La Punta o en bote hacia las islas.

Texto revisado el 2 de octubre de 2026

Lo esencial para decidir

Por qué venir
El puerto histórico de Lima, su fortaleza del siglo XVIII y el mar al alcance de un bote.
Tiempo sugerido
Medio día en tierra, o una mañana en el mar seguida de un almuerzo.
Lugar en el viaje
Un día sin otro cruce de la ciudad: el Callao está al oeste, lejos de Miraflores.
Para quién
Curiosos de la historia, amantes del mar y de los animales marinos, viajeros que ya vieron el centro.
A tener en cuenta
No circules al azar entre los sectores: muévete en taxi de un punto a otro.

Fuentes consultadas el 2 de octubre de 2026

En resumen

Elige medio día “en tierra” (fortaleza del Real Felipe, Callao Monumental, paseo de La Punta) o una mañana en el mar hacia los islotes Palomino con un operador autorizado, seguida de un almuerzo de pescado en La Punta. Ve en taxi desde Miraflores o Barranco y regresa antes de que anochezca.

El puerto de Lima desde el siglo XVI

Lima se fundó tierra adentro, junto al Rímac; necesitaba un puerto. Fue el Callao, por donde pasaban la plata de las minas andinas y las mercancías del virreinato. Expuesto a los ataques de corsarios y a los tsunamis, fue fortificado y reconstruido varias veces. Hoy, el Callao forma una provincia aparte, con su propio gobierno regional, y alberga el primer puerto del país además del aeropuerto.

El territorio es extenso y contrastado: una zona portuaria e industrial, barrios populares, un centro antiguo en proceso de recuperación, y en el extremo, la península residencial de La Punta. El DFAE señala una criminalidad elevada en las aglomeraciones urbanas; en el Callao como en otros lugares, la regla práctica es moverse en taxi de un lugar a otro en lugar de cruzar a pie sectores que no se conocen.

La fortaleza del Real Felipe

Ordenada en 1747, justo después del terremoto y del tsunami de 1746 que habían devastado el puerto, la fortaleza no se terminó hasta 1776. Su planta pentagonal, con sus baluartes y sus torreones, debía proteger Lima de los ataques que llegaban por mar. Tuvo un papel en el combate del 2 de mayo de 1866 contra la escuadra española. Hoy alberga el Museo del Ejército: armas pesadas y cañones, uniformes, medallas, y los espacios de la propia fortaleza (torreones, plazas, pasajes, celdas). Horario: de martes a domingo, de 9:00 a 16:00.

Callao Monumental y Chucuito

En el centro antiguo del puerto, una parte de las grandes casonas se transformó en galerías, talleres y cafés: es el proyecto conocido como Callao Monumental, donde las fachadas pintadas y las exposiciones atraen a un público local los fines de semana. Al lado, el barrio de Chucuito conserva casas de madera, de quincha y de adobe de colores vivos, y la pequeña plaza Santa Rosa, con una réplica de cañón que recuerda la defensa de 1866.

La Punta: el paseo frente al mar abierto

En el extremo de la península, La Punta es un antiguo balneario convertido en barrio residencial. Su malecón bordea un mar de canto rodado, pasa delante de casas republicanas y de clubes náuticos, y mira a las islas San Lorenzo y El Frontón. Se viene a caminar, a almorzar pescado y mariscos y, en el verano austral, a bañarse en un agua fría pero tranquila. La península es un terreno bajo, expuesto en caso de tsunami: ubica al llegar los carteles de evacuación, y ver lo que hay que saber sobre los tsunamis.

En el mar: los islotes Palomino

Frente al Callao, los islotes Palomino y las islas Cavinzas forman parte de una reserva nacional administrada por el SERNANP. Allí viven unos 5000 lobos marinos chuscos, con pingüinos de Humboldt, piqueros, pelícanos, cormoranes y otras aves marinas. La salida, una mañana en bote, se hace obligatoriamente con un operador autorizado por el SERNANP, entre las 7:00 y las 14:30. El derecho de ingreso a la reserva, S/ 11, se suma al precio del bote.

Las reglas de la reserva son precisas: chaleco salvavidas puesto todo el tiempo, distancia mínima de 30 m del borde de las islas, avistamiento limitado a 20 minutos, nada de dar de comer ni hacer ruido para atraer a los animales. Algunos operadores proponen meterse al agua cerca de los lobos marinos: pregunta antes de reservar cómo la actividad respeta esas reglas, y desiste si el mar está movido. El agua es fría todo el año: pregunta si se proporciona un traje de neopreno.

Dos maneras de pasar el día

Versión Mañana Tarde
Tierra Fortaleza del Real Felipe (el museo cierra a las 16:00) Callao Monumental, y luego paseo y almuerzo tardío en La Punta
Mar Salida hacia los islotes Palomino desde el muelle Almuerzo en La Punta, paseo, regreso

Cómo llegar

Desde Miraflores o Barranco, cuenta con cruzar la ciudad: un taxi pedido por aplicación es lo más sencillo, de un punto a otro (fortaleza, Callao Monumental, La Punta). Para la salida al mar, el operador indica el punto de embarque; algunos ofrecen recojo en el hotel. Regresa antes de que anochezca.

Fuentes y fechas

4 fuentes

Precios, horarios y reglas cambian: cada dato citado remite a su fuente, con su fecha de consulta.

Cifras y reglas citadas

Fuentes consultadas

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